Hay dos preguntas que parecen la misma y no lo son: cuánta energía produce un tejado al año y cuánta de esa energía vas a usar tú. La orientación y la inclinación deciden la primera. Tus horarios deciden la segunda. Un panel mirando al sur con la inclinación de manual exprime el máximo de kilovatios hora anuales, pero los concentra a mediodía; si a esa hora tu casa está vacía, parte de esa cosecha se va a la red y te la compensan a precio bajo. Por eso esta guía no busca el ángulo perfecto en abstracto, sino el que encaja con tu cubierta y con la hora a la que enciendes la lavadora.
Energía total frente a energía útil
En autoconsumo lo que ahorra dinero es la energía que produces y consumes en el momento, porque sustituye electricidad que ibas a comprar a 0,15 o 0,25 € por kilovatio hora. Lo que viertes a la red se compensa, según el RD 244/2019, a un precio mucho menor (del orden de 0,05 a 0,10 € por kWh, y nunca deja tu factura en negativo). Esa diferencia de precio es la que justifica que a veces interese una orientación que produce algo menos al año pero reparte mejor esa producción a lo largo del día.
Orientación: sur, este-oeste y norte
En el hemisferio norte, un tejado orientado al sur (azimut 0°) capta más radiación a lo largo del año que cualquier otra dirección. Es la referencia contra la que se miden las demás: para máxima energía anual, sur. La guía técnica del IDAE y las herramientas públicas de estimación parten de ahí.
La cosa cambia cuando el reparto importa más que el total. Una instalación con la mitad de paneles al este y la mitad al oeste produce algo menos al año (del orden de un 15 a un 20% menos que un sur limpio, como estimación), pero genera una curva más ancha: empuja por la mañana cuando los paneles del este reciben el sol y vuelve a empujar por la tarde con los del oeste, en lugar de concentrar casi todo a mediodía. Si tu consumo fuerte es de desayuno y de cena (cocina, electrodomésticos, una bomba de calor que arranca al volver del trabajo), repartir la producción puede ahorrarte más euros que maximizar el pico de las doce que no aprovechas. Es honesto decirlo al revés también: si teletrabajas, climatizas a mediodía o cargas el coche al sol, el sur le gana al este-oeste sin discusión.
El norte es el único veto claro. Un faldón orientado al norte recibe tan poca radiación directa que rara vez compensa, y antes de usarlo conviene mirar si hay otro faldón, una pérgola o una estructura elevada que mire a mejor sitio.
Inclinación: el ángulo según dónde vives
Como punto de partida, para producción anual en gran parte de España una inclinación de unos 30 a 35° respecto a la horizontal funciona bien. La regla de fondo es que el ángulo óptimo se acerca a la latitud del lugar: en el norte peninsular, con latitudes en torno a 43°, el óptimo sube hacia los 35 a 40°; en el sur, con latitudes cercanas a 37°, baja hacia los 28 a 33°; en Canarias, más al sur todavía, el ángulo cómodo es aún menor.
También influye la estación que más te interesa. Un ángulo bajo (más tumbado) favorece el verano, cuando el sol está alto; un ángulo alto (más vertical) favorece el invierno y capta mejor el sol bajo. Quien busca cubrir aire acondicionado y piscina prioriza verano; quien tiene aerotermia y mucho consumo en los meses fríos puede preferir un poco más de inclinación. Aun así, conviene no obsesionarse: dentro de la franja de 25 a 40°, las diferencias de producción anual son pequeñas, casi siempre por debajo del 5%.
El ángulo perfecto existe en una hoja de cálculo. En un tejado real mandan la pendiente que ya tienes y dónde caen las sombras.
En tejado inclinado lo habitual es montar los paneles coplanares, es decir, siguiendo la pendiente que ya tiene la cubierta, aunque no sea la teórica ideal. Levantarlos con estructura triangular para corregir el ángulo encarece, da más carga al viento y suele aportar muy poco. La excepción razonable es una cubierta casi plana o una orientación claramente mala, donde sí merece estudiar una estructura.
Pérdidas aproximadas por desviación
Estas cifras son estimaciones de referencia para entender el orden de magnitud, no una medición de tu tejado. La producción real la calcula tu instalador con tus coordenadas y herramientas como PVGIS. Sirven para una cosa: ver que desviarse de lo ideal casi nunca es el desastre que parece.
| Situación del tejado | Pérdida anual aproximada | Lectura honesta |
|---|---|---|
| Sur, ~30-35° (referencia) | 0% | El máximo de energía anual |
| Sureste o suroeste, buena inclinación | ~3-5% | Prácticamente igual que el sur |
| Este u oeste por separado | ~15-20% | Pierdes total, ganas reparto horario |
| Plano (0°) o muy vertical | ~10-15% | Frecuente en cubierta plana, asumible |
| Norte | ~30% o más | Solo si no hay alternativa |
El mensaje que sacamos de esta tabla es tranquilizador: una desviación de hasta 45° respecto al sur (un sureste o un suroeste) apenas pasa factura. Lo que de verdad hunde los números no suele ser el azimut, sino una sombra que nadie midió bien.
Cubierta plana frente a inclinada
Mandas menos: la orientación y el ángulo vienen dados por el faldón. Si mira al sur o al sureste, perfecto; si mira mal, el coste de corregirlo rara vez compensa. Montaje coplanar, sencillo y sin sombra entre filas.
Tienes libertad total para elegir orientación e inclinación, y ahí decides de verdad entre sur o este-oeste. Suele montarse con estructura inclinada a 10-20° (ángulos menores que en tejado para reducir viento y separación entre filas).
Filas inclinadas que se dan sombra unas a otras. Para evitarlo hay que separarlas, así que en superficie limitada caben menos paneles. Por eso en plano a veces se baja el ángulo o se va a este-oeste, que aprovecha mejor el espacio.
Sombras: el factor que lo cambia todo
Una chimenea, un árbol, una antena o el edificio de al lado pueden quitar más producción que cualquier error de orientación, y además lo hacen de forma desigual a lo largo del año porque el recorrido del sol cambia entre invierno y verano. Con un inversor de cadena (string), la sombra sobre un solo panel puede penalizar a toda la serie conectada; por eso, cuando hay sombras o se mezclan varias orientaciones en el mismo tejado, tiene sentido valorar optimizadores de potencia o microinversores, que tratan cada panel por separado. Si el tejado está limpio y todo mira al mismo sitio, un string híbrido es más barato y suficiente.
Antes de firmar nada, pide a tu instalador un estudio de sombras (lo hacen con herramientas de horizonte solar) y que te entregue la estimación de producción asociada a tu orientación e inclinación reales. Esa hoja vale más que cualquier promesa de catálogo.
Resumen práctico
Primero, mira qué te da el tejado: si tienes un faldón al sur o al sureste con pendiente entre 25 y 40°, monta ahí coplanar y no le des más vueltas, estás en el óptimo o muy cerca. Segundo, si tienes cubierta plana o puedes elegir, decide entre sur (máxima energía anual) y este-oeste (algo menos de total pero mejor reparto mañana-tarde) según tu horario de consumo, no según el folleto. Tercero, mide las sombras antes que el ángulo: una desviación de 30 o 45° respecto al sur cuesta poquísimo, mientras que un árbol mal contado puede arruinar la cuenta. Y para cualquier cifra de producción, exige el cálculo con PVGIS para tus coordenadas. Fuentes: IDAE, OCU, CNMC, RD 244/2019 (BOE) y fichas de fabricante.
Preguntas frecuentes
Como punto de partida para producción anual, unos 30 a 35° funcionan bien en gran parte de la península, y el ángulo óptimo tiende a parecerse a la latitud del lugar: algo más en el norte (35-40°) y algo menos en el sur y en Canarias (28-33° o menos). Dentro de la franja de 25 a 40° las diferencias de producción anual son pequeñas, casi siempre por debajo del 5%, así que en tejado inclinado suele bastar con seguir la pendiente que ya tiene la cubierta. Son estimaciones; pide a tu instalador el cálculo con tus coordenadas.
Depende de cuándo consumes. Al sur produces el máximo de energía al año, pero concentrada a mediodía. Una configuración este-oeste produce algo menos en total (del orden de un 15 a 20% menos, como estimación) pero reparte la generación entre la mañana y la tarde. Si pasas el día fuera y tu consumo fuerte es de desayuno y de cena, el este-oeste puede ahorrarte más euros porque aprovechas más energía propia; si teletrabajas o climatizas a mediodía, el sur gana.
Menos de lo que la gente teme. Una desviación hacia el sureste o el suroeste (hasta unos 45°) suele costar solo un 3 a 5% anual, como estimación, y un montaje plano o muy vertical ronda un 10 a 15%. El este u oeste por separado pierde del orden de un 15 a 20% de energía total. El norte sí penaliza fuerte, en torno a un 30% o más. La producción real la debe calcular tu instalador con herramientas como PVGIS para tus coordenadas exactas.
En cubierta plana eliges tú la orientación y el ángulo, con estructura inclinada que suele quedarse en unos 10 a 20°, ángulos menores que en tejado para reducir el empuje del viento y la sombra entre filas. El límite real es el espacio: filas más inclinadas se dan sombra unas a otras y obligan a separarlas, así que caben menos paneles. Por eso en plano es frecuente bajar el ángulo o ir a una disposición este-oeste, que aprovecha mejor la superficie disponible.