En un entorno marcado por la incertidumbre y la acelerada evolución tecnológica, comprender las tendencias clave del mercado es esencial para empresas, inversores y consumidores. Este análisis profundo ofrece una visión integral de los factores que moldearán la economía global, el comercio electrónico, la sostenibilidad, la innovación y los mercados financieros en 2025 y más allá.
El crecimiento económico mundial se proyecta en torno al 3% en 2025, un ritmo moderado influido por tensiones comerciales, incertidumbres políticas y presiones inflacionarias. Aunque la desaceleración es mínima, de 3,3% en 2024 a 3,1% en 2026, las economías avanzadas crecerán cerca del 1,5%, mientras las emergentes superarán el 4%.
El comercio global continúa expandiéndose, con un incremento de 300.000 millones de dólares en la primera mitad de 2025. El primer trimestre registró un avance del 1,5%, y se espera un 2% en el segundo trimestre, impulsado tanto por el volumen como por el alza de precios.
Sin embargo, las tensiones comerciales siguen latentes: aranceles del 10-20% a importaciones generales y del 60% —más un 10% adicional— a productos chinos. Esto genera riesgos de interrupciones en cadenas de suministro y costos más elevados para fabricantes y consumidores.
El e-commerce continúa su ascenso imparable, con ventas globales estimadas en 6,42 billones de dólares en 2025. Representará cerca del 22,6% de todas las ventas minoristas para 2027, reflejando un cambio estructural en los hábitos de compra.
Se prevé que 3 mil millones de personas realicen compras en línea en 2025, de las cuales 1,65 mil millones lo harán desde un smartphone. El comercio social crecerá hasta 1,17 billones de dólares, mientras que el segmento B2B llegará a 32,11 billones de dólares.
Además, el modelo «compra ahora, paga después» (BNPL) alcanzará los 23,37 mil millones de dólares en 2025, con proyección de crecer hasta 83,36 mil millones para 2034.
La transición energética avanza con paso firme: las energías renovables generarán el 45% de la electricidad mundial en 2025. Los sistemas de almacenamiento de baterías (BESS) son clave para estabilizar redes y responder a la intermitencia.
Desde 2010, los costos de las baterías de iones de litio han caído un 85%. Las nuevas tecnologías de estado sólido y de iones de sodio prometen reducir aún más los precios.
El impulso a proyectos como el Megapack de 300 MW en Texas demuestra el potencial de las soluciones combinadas de generación renovable y almacenamiento a gran escala.
La denominada «Muskonomics» ejemplifica cómo la reducción de costes y la banda ancha satelital pueden transformar industrias. Tesla prevé un vehículo de bajo costo cercano a los 25.000 dólares y producir 5 millones de unidades anuales.
La computación espacial, que integra lo físico y lo digital, superará los 200.000 millones de dólares en 2025. Sus aplicaciones abarcan desde la salud y la educación hasta el entretenimiento y el retail mediante realidad aumentada inmersiva.
La automatización e hiperautomatización, combinando IA, robótica y software de procesos, optimizarán manufactura y logística. No obstante, plantean desafíos éticos y laborales que demandan un diálogo social proactivo.
Otras tecnologías emergentes incluyen:
Los mercados bursátiles experimentan volatilidad ante la presión regulatoria en Europa y los movimientos en divisas y materias primas. Las criptomonedas, a pesar de ligeras caídas, conservan protagonismo como activos alternativos.
La reactivación de fusiones y adquisiciones (M&A) muestra un descenso del 9% en volumen durante el primer semestre de 2025 en comparación con 2024. El mercado laboral, por su parte, enfrenta incertidumbre por el alza del costo de vida y la moderación del crecimiento económico.
En este contexto, la revalorización de lo local y el auge de microcomunidades digitales y físicas reflejan un deseo de proximidad y resiliencia tras años de globalización intensa.
Para navegar con éxito estas tendencias, empresas y profesionales deben combinar análisis riguroso con capacidad de adaptación, invirtiendo en talento y tecnologías estratégicas.
Con una visión clara y acciones bien planificadas, es posible transformar desafíos en oportunidades, construyendo un futuro económico más próspero y sostenible.
Referencias