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La Trampa de los Activos improductivos: Cómo Evitarlos

La Trampa de los Activos improductivos: Cómo Evitarlos

21/12/2025
Felipe Moraes
La Trampa de los Activos improductivos: Cómo Evitarlos

En el mundo empresarial, los activos improductivos representan una pérdida silenciosa de recursos que puede socavar la rentabilidad y la sostenibilidad a largo plazo.

Estos bienes, aunque a menudo pasan desapercibidos, generan costos ocultos que afectan directamente el flujo de caja.

Comprender su naturaleza es el primer paso para evitar impactos negativos en la empresa y redirigir la inversión hacia lo verdaderamente valioso.

¿Qué son los Activos Improductivos?

Los activos improductivos son recursos que no contribuyen a generar ingresos para la empresa.

En lugar de añadir valor, suelen incurrir en gastos de mantenimiento, almacenamiento o depreciación.

Pueden haber sido útiles en el pasado, pero factores como la obsolescencia o eventos externos los vuelven ineficaces.

Por ejemplo, un inmueble dañado por un terremoto deja de ser alquilable y se convierte en una carga financiera.

Características clave incluyen la falta de vinculación con la actividad principal y la generación de costos operacionales.

Estos elementos reducen la rentabilidad general y pueden llevar a una empresa a situaciones críticas si no se gestionan.

Diferencias Clave con Activos Productivos

Mientras los activos productivos, como maquinaria o software, generan valor añadido directo, los improductivos solo acumulan gastos.

Para clarificar esta distinción, es útil recurrir a una tabla comparativa.

Esta tabla muestra cómo los activos productivos impulsan la empresa, mientras los improductivos la frenan.

Un ratio útil para diferenciarlos es la valoración en balance dividida por ventas, descomponiendo la productividad.

Ejemplos Comunes en Diferentes Sectores

Los activos improductivos varían según el sector, y reconocerlos es crucial para su gestión.

  • Comercio e Inventarios: Productos caducados como leche en supermercados o medicamentos vencidos.
  • Exceso de stock con baja rotación, que ocupa espacio y genera costos de almacenamiento.
  • Defectos de fábrica o garantías que no se resuelven, acumulándose como pérdidas.
  • Sector Bancario: Préstamos dudosos con más de 90 días de mora, conocidos como Non-Performing Loans (NPL).
  • Inmuebles adjudicados por ejecuciones hipotecarias, que no generan ingresos y requieren mantenimiento.
  • Títulos valores o derivados que han perdido valor, representando una carga en el balance.
  • Manufactura y Deportes: Bienes para eventos puntuales, como merchandising después de un título deportivo, que se vuelven obsoletos.
  • Equipos obsoletos o espacio infrautilizado en fábricas, que no contribuyen a la producción.
  • Sector Inmobiliario: Exceso de inversión en propiedades no utilizadas, con vida útil larga pero sin aprovechar.
  • Esto frena el crecimiento económico más que la baja productividad laboral, según estudios.

Estos ejemplos ilustran cómo diversos sectores enfrentan desafíos similares con activos que no rinden.

Impacto Económico y Cómo Cuantificarlo

Los activos improductivos generan costos operacionales directos, como mantenimiento y almacenamiento.

Además, representan una pérdida de oportunidad, ya que los recursos podrían invertirse en áreas más productivas.

En España, por ejemplo, el exceso de capitales inmobiliarios no utilizados mantiene la productividad del stock de capital en solo el 59% de la de Estados Unidos.

Desde el año 2000, la productividad del capital explica el 60% de la divergencia económica, frente al 40% del trabajo.

La inversión como porcentaje del PIB ha caído a un 19,9%, una baja histórica que refleja la necesidad de reorientación.

Post-2008, se ha visto un cambio hacia activos más productivos como maquinaria, TIC e I+D, pero el problema persiste.

En bancos, estrategias como los "bancos malos" (por ejemplo, SAREB) permiten vender activos a descuento, mitigando pérdidas.

Estrategias para Identificar Activos Improductivos

Identificar estos activos requiere evaluaciones periódicas y métricas específicas.

  • Realizar revisiones de inventarios de manera regular, utilizando enfoques just-in-time para evitar excesos.
  • Analizar estados financieros para detectar partidas que no generan ingresos o que incurren en costos elevados.
  • Utilizar métricas de rendimiento, como la rotación de inventarios o la utilización del espacio disponible.
  • Mantener registros históricos para establecer estándares y políticas que prevengan la acumulación de activos inútiles.
  • Conducir análisis por parámetros, comparando el rédito potencial con los costos asociados a cada activo.

Estos pasos ayudan a detectar problemas a tiempo y tomar medidas proactivas.

Gestión y Evitación: Pasos Prácticos

Una vez identificados, gestionar activos improductivos implica acciones concretas para minimizar su impacto.

  • Venta o cesión de carteras o inmuebles a descuento, utilizando mecanismos como SAREB en el sector bancario.
  • Reutilización de activos obsoletos, por ejemplo, reconvirtiendo maquinaria para nuevos usos o organizando subastas.
  • Optimización de inventarios, eliminando excesos y defectos para mejorar la rotación y reducir costos.
  • Implementar controles COSO para asegurar que todos los activos añadan valor y cumplan con principios contables.
  • Reorientar la inversión hacia activos de alta rotación y productividad, como equipos tecnológicos o investigación y desarrollo.
  • Calcular los costos totales, incluyendo no solo el mantenimiento directo sino también la pérdida de oportunidad por no invertir en alternativas rentables.
  • Establecer políticas de adquisición que prioricen la utilidad a largo plazo sobre la acumulación innecesaria.

Estas estrategias permiten transformar cargas en oportunidades y mejorar la eficiencia empresarial.

Conclusión: Hacia una Gestión Más Eficiente

Evitar la trampa de los activos improductivos es esencial para la sostenibilidad y el crecimiento de cualquier empresa.

Al enfocarse en recursos que generan valor, las organizaciones pueden aumentar su rentabilidad y resiliencia.

La clave está en la identificación temprana, la gestión proactiva y la reorientación estratégica de las inversiones.

Recuerda que cada activo improductivo gestionado libera recursos para innovar y competir en el mercado.

Emprende este camino con determinación y verás cómo tu empresa se fortalece frente a los desafíos económicos.

Felipe Moraes

Sobre el Autor: Felipe Moraes

Felipe Moraes es colaborador en finanzas personales en tucontrol.org. Su contenido se enfoca en la organización financiera, el control de gastos y estrategias prácticas para una mejor administración del dinero.