En un mundo cada vez más globalizado, las empresas se enfrentan al desafío de expandirse más allá de sus fronteras nacionales y, al mismo tiempo, de saber cuándo y cómo retirarse de un mercado que ya no resulta rentable. La correcta combinación de análisis profundo de mercado global y estrategias adaptadas es fundamental para garantizar crecimiento sostenible y seguridad financiera.
Este artículo ofrece una visión completa sobre las mejores prácticas de internacionalización, abarcando desde la planificación inicial para acceder a nuevos países hasta los métodos más efectivos para ejecutar una salida ordenada cuando las condiciones cambian.
Antes de apostar por una penetración en mercados externos, es indispensable realizar un estudio que evalúe el potencial de éxito y las barreras existentes. Un profundo análisis de mercado ayudará a definir objetivos, identificar riesgos y seleccionar la estrategia adecuada según el tamaño y recursos de la empresa.
Las empresas disponen de múltiples vías para ingresar a mercados extranjeros, cada una con su propio equilibrio entre inversión, control y compromiso. A continuación se muestra un resumen de las opciones más comunes y sus características esenciales.
Cada estrategia debe ajustarse a los objetivos y capacidades de la empresa. Por ejemplo, McDonald’s triunfó con expansión mediante franquicias, mientras que Danone aprovechó el modelo de licencias en mercados específicos.
Al escoger la vía de entrada o salida, es imprescindible evaluar una serie de elementos que determinarán la viabilidad y el éxito de la operación.
Retirarse de un mercado puede ser tan complejo como entrar en él. Una salida mal planificada puede generar pérdidas significativas y impacto reputacional negativo.
Es esencial contemplar costos por incumplimientos contractuales y obligaciones laborales, así como documentar lecciones aprendidas para futuras entradas en otros mercados.
Según la UNCTAD, la Inversión Extranjera Directa (IED) global superó los 1,7 billones de dólares en 2022, lo que evidencia la magnitud de estos movimientos internacionales.
Shopee es un claro ejemplo de penetración digital sin presencia física, al ofrecer e-commerce en multitud de países con una inversión mínima en infraestructuras locales. En contraste, empresas de sectores regulados como automoción suelen optar por joint ventures para compartir riesgos y cumplir requisitos gubernamentales.
La internacionalización exige un equilibrio entre ambición y cautela. Para maximizar beneficios y reducir riesgos, las empresas deben: definir objetivos claros, realizar un profundo estudio de mercado y preparar planes de contingencia.
La elección de la estrategia de entrada o salida dependerá siempre de la combinación óptima entre inversión, control y adaptabilidad local. Aprender de casos de éxito y fracaso permite refinar la aproximación y aumentar las probabilidades de triunfo.
En definitiva, contar con una visión estratégica a largo plazo y una ejecución meticulosa son las claves para que cualquier empresa logre consolidarse en mercados extranjeros y sepa retomar la iniciativa cuando llegue el momento de retirarse o ajustar su presencia internacional.
Referencias