En un mundo donde la capacidad de acceso a servicios financieros define oportunidades y bienestar, entorno normativo y regulatorio propicio se convierte en uno de los pilares más relevantes. El "Microscopio Global", conceptualizado como Microscopio Financiero, es mucho más que un índice anual: es una herramienta estratégica que pone bajo la lupa elementos esenciales para comprender cómo las políticas y regulaciones impactan en la vida cotidiana de millones de personas de bajos ingresos.
Desde su lanzamiento, este informe ha generado un diagnóstico riguroso de políticas financieras que permite identificar fortalezas y brechas. Su valor radica en la capacidad de revelar cambios sutiles que, a la larga, marcan la diferencia entre una población excluida y otra que participa activamente de la economía formal. A través de análisis profundos, se guían acciones para promover la inclusión y reducir desigualdades.
El origen del Microscopio Global data de 2007, enfocado inicialmente en América Latina y el Caribe. Diseñado por The Economist Intelligence Unit junto a BID Invest y otros socios, su misión era clara: entender el entorno regulatorio que impulsa microfinanzas y medir el progreso año tras año. En 2009 se expandió a nivel global, incorporando mercados emergentes de África y Asia, y consolidándose como referencia para gobiernos y organismos internacionales.
La fortaleza del Microscopio Global radica en su marco de indicadores detallados y precisos, que combina puntajes normalizados (0-100) asignados por expertos y ponderados por consenso. Cada indicador refleja un aspecto crítico de la inclusión: desde la regulación prudencial hasta la protección al consumidor y la infraestructura de pagos. Este sistema permite una evaluación anual comparativa de 55 países, útil para detectar avances, retrocesos y mejores prácticas.
La metodología contempla entrevistas con reguladores, análisis de normativas y modelado cuantitativo que se documenta en un modelo Excel público. Esta combinación metodológica facilita la transparencia y permite a los actores replicar cálculos o profundizar en subindicadores específicos.
En los últimos años, la integración de servicios digitales innovadores ha sido la tendencia más disruptiva. Países como Colombia y Perú lideran con programas de cuentas electrónicas, agentes corresponsales y sistemas de pago móvil. India, a través del RBI, impulsó metas de sucursales y agentes en zonas rurales, demostrando que la compromiso con la inclusión financiera sostenible no es solo una política, sino un motor de desarrollo social.
Además, la inclusión de indicadores de género en 2019 evidenció diferencias persistentes en el acceso de mujeres a crédito y seguros. La respuesta regulatoria ante la pandemia puso a prueba la agilidad de los marcos normativos, obligando a flexibilizar requisitos y agilizar procesos, lo que demostró la importancia de contar con reglas claras y adaptables.
Para gobiernos y reguladores, el Microscopio ofrece un espejo en el que se reflejan puntos fuertes y áreas de mejora. Entre las recomendaciones destacan:
La clave está en un enfoque en equidad de género y en fortalecer la infraestructura de pagos y conectividad, garantizando acceso seguro y asequible. Las lecciones de India, Costa Rica y Etiopía demuestran que, al alinear incentivos fiscales, tecnológicos y pedagógicos, se logra multiplicar el alcance de servicios.
En este sentido, las entidades multilaterales y organismos de desarrollo pueden utilizar los resultados para diseñar programas de asistencia técnica, seguimiento y acompañamiento, asegurando un ciclo continuo de mejora.
El Microscopio Financiero nos recuerda que, en la complejidad de las políticas públicas, son los pequeños ajustes regulatorios estratégicos los que pueden desencadenar cambios macroeconómicos profundos. Entender y aplicar estos detalles es una invitación a construir sistemas financieros más justos, resilientes e inclusivos.
Referencias