El agua es el recurso más crucial para la existencia humana y la biodiversidad. Solo el 2,5% es agua dulce, una cantidad limitada que sostiene a toda la vida en la Tierra.
La distribución de este recurso es extremadamente desigual a nivel global. La disponibilidad ha disminuido un 60% por persona en las últimas décadas, según datos de la ONU.
Este artículo explora la paradoja del agua: abundante pero escasa, y cómo se está convirtiendo en un commodity valioso en los mercados. Inspira a reflexionar y actuar.
Brasil concentra el 13% del agua dulce renovable del planeta, gracias a la cuenca del Amazonas.
Otros países con grandes reservas son Rusia, Canadá y Estados Unidos.
Sin embargo, el acceso a estas reservas es limitado por regiones remotas.
En contraste, hay áreas con baja disponibilidad física de agua.
La ONU indica que el agua dulce disponible por persona ha disminuido un 20% en los últimos 20 años.
El estrés hídrico afecta a 2.400 millones de personas, el 36% de la población mundial.
Según la OMS, en 2021, más de 2.000 millones viven en países con escasez de agua.
Las proyecciones para 2050 son sombrías.
El cambio climático y el crecimiento poblacional empeorarán esta situación.
Debemos tomar medidas ahora.
La agricultura es el mayor consumidor de agua a nivel mundial. El 71% de las extracciones de agua dulce se utilizan para cultivos y regadío.
En países de bajos ingresos, este porcentaje supera el 90%.
La demanda de agua potable se ha triplicado en los últimos 50 años.
India y China son los líderes en consumo absoluto, con cerca de 700.000 hm³ al año cada uno.
Otros países con alto consumo incluyen:
El consumo per cápita varía ampliamente.
Mongolia encabeza la lista con 10.000 litros por habitante al día.
España es el octavo país del mundo en huella hídrica per cápita.
Su consumo doméstico es de 132 litros por día.
Las proyecciones de demanda son alarmantes. La demanda global aumentará un 1% anual en los próximos 30 años, según Goldman Sachs.
La industria y la agricultura impulsarán este crecimiento.
Debemos encontrar formas de usar el agua de manera más eficiente.
El mercado del agua embotellada está experimentando un crecimiento rápido.
La salud post-pandemia ha impulsado su consumo.
En bares y restaurantes, el agua embotellada es cada vez más popular.
Estados Unidos lidera en ingresos con 94.070 millones de dólares en 2023.
Los segmentos de alto crecimiento ofrecen oportunidades. Las tecnologías inteligentes son clave para el futuro.
Estas tendencias muestran cómo el agua se está comercializando y valorizando.
Es un recurso con potencial económico enorme.
En diciembre de 2020, el agua comenzó a cotizarse en futuros en el CME Group. El índice Nasdaq Veles California Water (NQH2O) ha sido volátil.
El precio actual es de aproximadamente 486 USD por acre-pie, equivalente a 1,4 millones de litros.
En el último año, se ha duplicado en California.
La especulación en futuros no afecta directamente el precio al contado.
Pero el valor subirá a medio-largo plazo, como otros commodities escasos.
Esto crea oportunidades para inversores.
Las tecnologías de conservación y purificación son áreas prometedoras.
El agua es esencial para la economía global. El PIB depende en más del 20% de regiones con riesgo de escasez.
El "oro azul" no es solo una metáfora; es una realidad económica.
Debemos gestionarlo con sabiduría.
Los factores que presionan la disponibilidad de agua son numerosos. Crecimiento poblacional y urbanización son impulsores clave.
La sobreexplotación y la contaminación agravan el problema.
El cambio climático altera los patrones de precipitación.
Los impactos son devastadores.
Enfermedades como la diarrea causan 505.000 muertes anuales por agua contaminada.
En Europa, se promueve la economía circular y la gobernanza eficiente.
Debemos adoptar gestión sostenible del agua a nivel global.
Las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial para monitoreo, ofrecen soluciones.
La colaboración internacional es esencial.
Como sociedad, debemos valorar cada gota.
Conservar el agua es invertir en un futuro próspero y saludable.
El agua es un legado que debemos proteger. Actuar ahora es crucial para las generaciones futuras.
Referencias