En la era actual, donde la tecnología redefine cada aspecto de la economía, las pequeñas y medianas empresas (pymes) se enfrentan a un momento decisivo. La adopción de herramientas digitales ya no es opcional: se ha convertido en condición mínima para sobrevivir y prosperar en mercados globales.
Este artículo explora el impacto de la digitalización como uno de los principales vectores de competitividad, resiliencia y crecimiento para las pymes españolas. Presentaremos datos concretos, políticas públicas y casos de uso prácticos, evocando una perspectiva inspiradora y orientada a la acción.
Las pymes constituyen más del 99% del tejido empresarial español y son el motor del empleo y del PIB. En este contexto, digitalizar procesos, operaciones y canales de venta se perfila como una palanca de inversión esencial tanto para el sector público como para el privado.
El informe “Década Digital 2024/2025” sitúa a España entre los países más avanzados en infraestructura: cobertura de fibra al 95,2% y 5G al 92%. Esta base tecnológica, unida a los fondos y programas de apoyo, está permitiendo que casi el 75% de las pymes alcance ya un nivel básico de intensidad digital.
En 2023, el 61% de las pymes españolas alcanzó un nivel básico de digitalización, ligeramente por encima de la media europea del 58%. Sin embargo, hay áreas de mejora, especialmente comparadas con Reino Unido, donde el 75% de las empresas dispone de página web corporativa.
Las cifras indican que solo el 28% de las pymes opera con canales digitales de venta, y un 40% ofrece formación digital a sus equipos. A escala europea, más del 70% de las pymes tiene al menos un nivel básico, pero solo 1 de cada 5 presenta programas de formación TIC interna.
La inquietud por adaptarse a la nueva realidad tecnológica es palpable: el 89% de las pymes españolas considera la digitalización «crítica o muy crítica» para su sostenibilidad. Este porcentaje supera al de Francia (79%), Alemania (84%) y Reino Unido (82%).
Entre los beneficios percibidos destacan:
Estos datos evidencian cómo la digitalización impulsa el crecimiento y posicionamiento en un entorno cada vez más exigente.
Las prioridades tecnológicas identificadas para el próximo año reflejan una visión madura de las necesidades empresariales:
Los planes de inversión apuntan a:
Esta diversificación de capex digital facilita que las pymes ganen eficiencia operativa y abran nuevas líneas de negocio.
El impulso gubernamental es determinante. El Kit Digital y Kit Consulting han movilizado más de 3.000 millones de euros para digitalizar a más de 700.000 empresas. Asimismo, el programa Generación D Pymes refuerza competencias digitales en todas las áreas.
Los objetivos de la Década Digital establecen metas ambiciosas: al menos un 80% de adultos con competencias digitales básicas y que más del 90% de pymes alcance un nivel básico de intensidad digital antes de 2030.
España ya cuenta con una infraestructura digital de primer nivel, pero la velocidad de adopción tecnológica y la formación del capital humano determinarán su éxito colectivo. A través de la combinación de políticas públicas, financiación privada y liderazgo empresarial, se configurará un ecosistema en el cual las pymes no solo sobrevivan, sino lideren la nueva economía digital.
Referencias